miércoles, 29 de agosto de 2007

Yoda debe estar revolcandose en su tumba


Confieso que desde que tenía apenas unos 5 años soy un gran fan de Star Wars. Me autonombro fan porque reconozco que tuve cuanta ropa, juguetes, revistas, posters, videojuegos y demás me quisieron regalar mis padres respecto a aquellas películas; también reconozco que mi gran ilusión cuando regrese la primera vez a Disney World era subirme al paseo de Star Tours (Que aunque excelentemente ambientado; ya que nos ponemos honestos, resulta chafón).

También confieso que todas los cumpleaños, navidades y reyes magos pedía mis muñecos de “Las Guerras de las Galaxias” y que prácticamente el mismo número de veces lloré porque en lugar de un Luke Skywalker, Han Solo, Darth Vader o aunque sea un miserables R2D2 o “Arturito” como lo llamaba en aquellos tiempos (Juro que tarde mucho en conocer el origen del nombre en español porque desde muy chico en mi casa me hablaron del Rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda; lo que con la más inocente lógica infantil me llevo a pensar que Arturo era un sinónimo de héroe o de valiente), recibía los malditos Exin Boys. Lo juro todavía no supero ese trauma.

El caso es que me confesaba fan y no fanático ya que a pesar de que para mis amigos yo llegue a ser una autoridad en lo que a el tema Star Wars se refería, nunca llegue a los extremos mas bajos de cambiarme el nombre, disfrazarme para salir a pasear, decirle a la gente que venía de una galaxia lejana muy lejana o asumir totalmente una personalidad que no existía.

Sin embargo considero que lo que les voy a platicar es demasiado. No por lo exagerado o choteado, sino por lo magnánimo del homenaje, de verdad que algo tan bueno debería estar prohibido, vetado, clausurado, ocultado, debería ser pecado; o al menos la gente normal debería protestar al respecto.

Y decía en un principio que Yoda debe de estarse revolcando en su tumba, porque de haber sabido lo que al día de hoy significaría el universo de star wars para nuestro universo paralelo, no se hubiera muerto a los ochocientos y tantos años.

Nada, que para conmemorar el 30 aniversario de la creación de la franquicia de Star Wars por George Lucas, la Nasa pondrá en orbita la espada de luz original que utilizó Luke Skywalker (Mark Hamill) en la película Star Wars, Episodio IV: El Regreso del Jedi. Y lo hará nada menos que a bordo del trasbordador espacial Discovery en el mes de Octubre.



Lo que más llama la atención es la forma en la que “la espada” fue enviada y escoltada desde el aeropuerto internacional de Oakland, Cal. el pasado Martes a la ciudad de Houston, Tx. en donde se encuentra el Centro Espacial Jonson de la Nasa.


El mismo Chewbacca, co-piloto de la nave Halcon Milenario del General Han Solo, entregó la espada de luz a los oficiales del centro espacial de Houston en una ceremonia que se llevó a cabo en el aeropuerto de California, en la que también estuvieron personalidades de la talla de Jango Fett y su clon Boba Fett por mencionar algunos.



Una vez en Houston un comando de Stormtroopers escoltó la valiosa pieza que R2-D2 entregó a una línea de camionetas Hummer que fueron las encargadas de la entrega a su destino final.


El lanzamiento está programado para el próximo 23 de Octubre, mientras tanto el artefacto próximo a ser enviado al espacio, será exhibido en el centro espacial de Houston antes de ser enviado a Florida para su lanzamiento desde el Centro Espacial Kennedy.

Que la fuerza los acompañe.

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