La primera vez que vi a Ale en mi vida me enamore de ella, pero a nuestros escasos 14 y 12 años en la sala de espera del ortodoncista, jamás imaginé que podría haber algo entre nosotros. Aún así cuando la veía pensaba "me voy a casar con esa niña".
Hemos llegado a pensar que nuestro dentista algo tuvo que ver en todo esto, ya que coincidentemente nos daban cita para el mismo día y en similares horarios.
Sin embargo tuvieron que pasar otros 3 años para que por fin Alejandra y yo pudieramos hacer amistad, y fué en gran parte gracias a que una de sus mejores amigas y uno de mis mejores amigos eran vecinos, y novios. A fin de cuentas, el noviazgo de estos terminó como terminan muchas cosas a esa edad y Ale y yo terminamos casándonos hace más de 4 años.
Y aunque en nuestra juventud pude visualizar muchas cosas de nuestro futuro, no sabía de lo maravillosa madre que resultaría ser Alejandra. Todavía hace unos cuantos días escribí que mi madre era una profesional para cuidar a su nieto, pero creo que mi Ale le dijo, hágase a un lado que asi es como una madre cuida a su hijo.
Tengo que reconocer que hasta hace unas noches creía ser un papá totalmente al pendiente de su bebé, hasta que una madrugada me desperté sólo para darme cuenta que Ale estaba en una silla con Habib en brazos, dándole de comer y hablándole en voz bajita y por si fuera poco cuando me levanté para según yo ayudarla me dijo: "Duermete amor, mañana tienes trabajo, yo me encargo". Sospecho que ni remotamente esa fue la primera vez que Ale se despertaba para atender al niño mientras yo dormía plácidamente. Bendita mujer.
Por hacerme el hombre más feliz del mundo, por ser tan cariñosa y dedicada, por ser la mejor esposa y la mejor mamá del universo. Felíz día de las madres Ale.
Te amamos Jorge y Jorge Habib.
Pd: Muchas felicidades a mi mamá y a la mamá de Ale, pero también a mis cuñadas, tías, primas, amigas y todas las demás mamitas que lean este post.

